Orgasmos masculinos

dos hombres y una mujer tumbados en la cama mirándose

Orgasmos masculinos

A pesar de lo que siempre se dice, los hombres sí que pueden experimentar más de un orgasmo. En concreto, dos. Sin embargo, uno de ellos se considera tabú o ‘poco masculino’ en nuestra sociedad, a pesar de ser de las experiencias más placenteras que se pueden experimentar

Vivimos en una sociedad en la que todo aquello que esté relacionado con el trasero sufre un evidente rechazo por los hombres heterosexuales, probablemente por meros prejuicios. Sin embargo, el denominado “orgasmo de próstata” es una de las experiencias más placenteras que puede experimentar el hombre. A continuación, pasamos a presentar las diferencias entre los dos tipos de orgasmos masculinos: el “convencional” y el de próstata.

El orgasmo masculino “convencional”:

Es el clásico, el más común, aquel que se produce por la erección y la eyaculación. Este orgasmo se produce en dos fases: en primer lugar, a través de la acumulación del esperma en la uretra posterior, con la erección provocada por el estímulo sexual; y en segundo lugar, con la eyaculación. De esta forma, el hombre, mientras se produce la expulsión de esperma, siente el placer que se denomina orgasmo.

El orgasmo masculino de próstata:

Es el más intenso que puede sentir un hombre, el más placentero, pero el menos practicado. Y todo ello solo debido a que la estimulación anal se asocia a prácticas homosexuales, y al miedo a lo desconocido de la sociedad masculina heterosexual del hoy en día. Hemos de recordar que las prácticas sexuales no pueden cambiar tu orientación.

La próstata es lo que llamaríamos punto G del hombre. Una zona sensible que hay que estimular con cuidado, suavidad y sensualidad para alcanzar el orgasmo. Obviamente, la única forma de lograr llegar a la próstata es a través del ano. Para ello podríamos usar uno o dos dedos o un juguete sexual tipo vibrador (o dildo).

Lo primero que se debe hacer es relajarse, ya que el ano tiene dos esfínteres y se pueden cerrar con facilidad. Además, el ano no lubrica por sí solo, por lo que hay que tratar la zona con suavidad y respeto, pudiendo utilizar lubricante si fuera necesario.

Cuando se introduzca el dedo o juguete sexual, para lograr el orgasmo de próstata habrá que moverlo en dirección al pene, sabiendo que hemos llegado a la próstata cuando sintamos una suave almohadilla. Y una vez alcanzada, tendremos que acariciarla y presionarla con suavidad, pudiendo aumentar la presión hasta alcanzar el placentero orgasmo.

 

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